Caroggio, Fernando (director). “historia del Arte” Caroggio, S.A. de Ediciones. España. 1974. Tomo V. Pág 10.
“Que su fin no era primordialmente [¿primordialmente?] la creación artística lo aseguran hechos como su presencia en lugares de difícil contemplación y la superposición de figuras que dificultaban a veces extraordinariamente su interpretación y, aún más, su goce. Pero ¿cómo negar ante la sencibilidad de sus líneas, la elegancia de las figuras [sencibilidad y elegancia] o la captación casi impresionista de las cualidades del movimiento y los detalles fugaces [si bien es cierto, muchas veces se ha tachado a los impresionistas de incapaces y perturbados, pero una cosa es ser un impresionista y otra es ser un cromagnon], que el artista del paleolítico hubo de recrearse en la realización de su obra y que ésta era también fuente de emoción estética?