Varios Autores. “Historia del Arte” Editorial Vicens-vives. España. 1995. Pá g. 25
“la denominada escuela francocantábrica (cuevas de Altamira y del Castillo en Santander, Pindal y Candamo en Asturias, Lascaux y Fon-de-Gaume en Francia) ha conservado sus pinturas en cuevas de techo impermeable, al amparo de la humedad y de la luz; prescinde de la representación de la figura humana y se entrega a la de animales aislados que no forman escenas (bisontes sobre todo, caballos, ciervos, jabalíes), y se distingue por su naturalismo, su afán por representar detalles (ojos, crines, pezuñas), y por su policromía (negro, blanco, rojo, amarillo, ocre).”
[lo enseñable o digno de ser enseñado]